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DESPRENDIMIENTO DE RETINA

Dra Pilar Calvo  |  Dra Beatriz Abadía

El desprendimiento de retina es una urgencia oftalmológica y si no se realiza tratamiento en pocas horas o días se puede perder de forma irreversible la visión.

Estructura del ojo

El ojo funciona de manera similar a una cámara de fotos: la luz atraviesa la lente y llega hasta el carrete. De igual modo en el ojo, la luz atraviesa el cristalino y alcanza la retina. Desde la retina la imagen sale a través del nervio óptico y llega al cerebro por señales eléctricas.

De dentro a fuera el ojo tiene tres capas: retina (interna), coroides (capa media) y esclera (externa, parte blanca del ojo).

Cuando se produce un desprendimiento de retina es porque la capa más interna (retina) se suelta de las otras.

¿Por qué se produce el desprendimiento de retina?

El ojo por dentro está relleno de una gelatina llamada vítreo. El vítreo está firmemente adherido a la retina por medio de unos anclajes. Con los años y sobre todo en los pacientes miopes, el vítreo se va licuando (como “desgastando”) y puede soltarse de la retina. Al soltarse el vítreo puede tirar de la retina y producir un agujero o desgarro retiniano. Por este desgarro se cuela líquido y separa la retina provocando el desprendimiento. Suele afectar a 1 persona de cada 1000, aunque las personas con miopía elevada tienen mucho  más riesgo.

¿Qué síntomas produce el desprendimiento de retina?

Los síntomas que suelen producirse son: el paciente ve de forma brusca y sin dolor como un telón negro, fijo, que le impide la visión y que le tapa todo o parte del campo visual. La miopía es un factor de riesgo muy importante para el desarrollo de desprendimiento de retina.

Es imprescindible acudir a urgencias de oftalmología para la realización de un fondo de ojo. El especialista en retina debe valorar la extensión del desprendimiento, si la mácula está desprendida o no; y así como encontrar posibles desgarros o agujeros en la retina.

Para evaluar el estado de la mácula, además del fondo de ojo es imprescindible realizar una OCT (siglas en inglés de tomografía de coherencia óptica). La OCT es una prueba muy rápida (dura unos segundos), indolora e inocua, que consiste en realizar un escáner de la retina y mácula por dentro. A través de una tecnología láser, esta prueba permite ver todas las capas de la mácula por dentro y diagnosticar si el desprendimiento afecta o no a la mácula. También es muy importante para monitorizar la respuesta a la cirugía y ver la evolución del paciente. Si la mácula no está afectada en general el pronóstico suele ser mucho más favorable.

Desprendimiento superior de la retina con desgarro.

Colocación de banda escleral alrededor del ojo

¿Cómo es la cirugía del desprendimiento de retina?

El único tratamiento efectivo para el desprendimiento de retina es la cirugía. Si no se trata, el desprendimiento conlleva una ceguera total e irreversible en muy poco tiempo.

Existen diversas técnicas quirúrgicas en función del tipo de desprendimiento, el estado del cristalino, los desgarros que se encuentren etc. El especialista en retina le recomendará la cirugía que sea mejor para usted.

A veces la cirugía consiste en poner una banda escleral, vaciar el líquido del desprendimiento y sellar la rotura o desgarro con crioterapia (frío). Todo esto se realiza por fuera del ojo. La banda es como colocar un cinturón alrededor del ojo que al apretarlo relaja las tracciones del vítreo por dentro. Al finalizar la cirugía a veces hay que inyectar aire filtrado dentro del ojo para que ayude a pegar la retina desprendida. Las ventajas que tiene esta técnica son: no hay que operar el ojo por dentro y por tanto disminuye la incidencia de catarata post-operatoria. Con esta cirugía puede aumentar la miopía.

En la mayoría de las ocasiones la cirugía consiste en una vitrectomía. Esto implica realizar unas pequeñas incisiones en el ojo por donde se mete el instrumental necesario para operar la retina. Hay que retirar la gelatina que rellena el ojo por dentro (vítreo), drenar y aplanar la retina desprendida y sellar las roturas o desgarros con láser. Al finalizar se inyecta un gas dentro del ojo para que mantenga pegada la retina mientras se cicatriza el láser. Dependiendo del tipo de gas puede durar dentro del ojo de 3 a 6 semanas. Durante este periodo la visión es muy borrosa. La complicación más frecuente tras la vitrectomía es que produzca una catarata (si usted no está operado) en un tiempo aproximado de 2 años tras la intervención.

Otras veces la cirugía es la combinación de una banda escleral con una vitrectomía.

En casos muy seleccionados el tratamiento puede consistir en una inyección de un gas dentro del ojo y la aplicación de láser o crioterapia.

Resultados tras la operación

Tras una intervención de retina la recuperación puede ser muy lenta (hasta 1 año) y en ocasiones a pesar de un éxito quirúrgico la recuperación de la visión no es tan buena (esto es variable en cada paciente).

A veces unas semanas tras la primera cirugía se puede volver a desprender la retina y es necesario reintervenir otra vez. También es posible que se produzca una reacción inflamatoria dentro del ojo que haga necesaria una reintervención. Con cada cirugía el pronóstico visual va disminuyendo.

La visión tan clara como antes del desprendimiento a veces es difícil de recuperar pero la inmensa mayoría de los pacientes notan gran mejoría tras la cirugía; y lo que es más importante, mantener la visión, ya que sin la cirugía el desprendimiento de retina produciría una ceguera total e irreversible.

Burbuja de gas superior tras cirugía de desprendimiento de retina