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RESULTADOS FUNCIONALES Y ANATÓMICOS PARA EL TRATAMIENTO DE LOS AGUJEROS LAMELARES MEDIANTE VITRECTOMÍA

RESULTADOS FUNCIONALES Y ANATÓMICOS PARA EL TRATAMIENTO DE LOS AGUJEROS LAMELARES MEDIANTE VITRECTOMÍA

Figueroa M. et al. han publicado un artículo muy interesante en la revista Retina en 2018 sobre un tema muy controvertido en nuestro campo: los resultados tras la cirugía de los agujeros lamelares (AL) y su clasificación.

Este artículo tiene varios puntos de valor, entre ellos es diferenciar los resultados quirúrgicos según la clasificación de AL en traccionales o degenerativos.

Los AL traccionales (ALT) asociados a membrana epirretiniana (MER) están caracterizados por una apariencia de “bigote” en la OCT (figura 1), debido a una separación a nivel de la capa de fibras de Henle y por la presencia de una MER con poca celularidad, presentando generalmente la zona de los fotoreceptores conservada. La MER se definió como una línea única irregular hiperreflectiva sobre la MLI frecuentemente asociada con signos de tracción como arrugamiento en la retina y con posibles espacios hiporreflectivos entre la MER y la MLI. Esta membrana fue encontrada en todos los ALT.

Figura 1: OCT AGUJERO LAMELAR TRACCIONAL

 

Los AL degenerativos (ALD) asociados a proliferación epirretiniana presentan una apariencia de “sombrero de copa” (figura 2) debido a una cavitación intrarretiniana que generalmente afecta a todas la capas comprometiendo también a los fotorreceptores. La proliferación epirretiniana fue definida como un material isorreflectivo grueso y uniforme localizado sobre la MLI, cubierto con una línea delgada hiperreflectiva sin signos de arrugamiento en la retina. Esta proliferación fue encontrada en todos los ALD.

 

Figura 2: OCT AGUJERO LAMELAR DEGENERATIVO

En el artículo se estudiaron 103 ojos, de los cuales 77 presentaban ALT y 26 ALD.

El 50% de los ALD presentaban alteración en la retina externa mientras que sólo el 14% de los ALT.

El grosor retiniano era mayor en los ALT.

La AV preoperatoria fue mejor en los traccionales (20/48) que en los degenerativos (20/72) pero en ambos tipos la AV mejoró tras la vitrectomía con pelado de MER o proliferación epirretiniana a 20/30 y 20/50, respectivamente.

El porcentaje de éxito anatómico fue de un 94%; definiendo como éxito anatómico el  cierre de la cavitación en los degenerativos  y la desaparición de la esquisis en los traccionales.

Se observó 2 tipos de patrones de recuperación: uno más temprano, asociado más a los ALD (88%) y otro más tardío, asociado más a los ALT (51,4%) aunque los ALT recuperaron la microestructura foveal casi completamente mientras que los degenerativos no.

La retina externa se restauró en 7 casos de los 24 que la presentaban alterada (5 eran traccionales y 2 degenerativos).

Hubo complicaciones en 5 casos (3 agujeros maculares de espesor completo – 2 en ALD y 1 en ALT – y 2 desprendimientos de retina con macula on – en 2 ALD-).

Como comenta este artículo, hasta ahora no hay un claro consenso sobre el tratamiento de estas lesiones. Generalmente se suelen mantener estables anatómica y funcionalmente en el tiempo y por ello la observación ha sido generalmente preferible a la cirugía, pero quizá una actitud más quirúrgica puede ser necesaria en aquellos con signos de deterioro funcional o anatómico o aquellos pacientes que presentan dificultad en su vida diaria por su AV.

La principal conclusión de este estudio es que hay 2 grupos de AL fisiopatológicamente bien diferenciados pero que ambos mejoran su AV tras la intervención; aunque con una mejoría más marcada tanto anatómicamente como funcionalmente en los AL de tipo traccional.

Ánimo a leer este artículo tan enriquecedor y profundizar en sus detalles.

Dra. Beatriz Abadía Álvarez

Especialista en Retina Médica y Quirúrgica

Baviera Zaragoza